
Aurora era esa gata que se despertaba a las tres de la mañana para caminar sobre nuestras cabezas en la cama, ronroneando como si tuviera algo importante que decirnos en ese momento exacto del silencio. Vos tenías la costumbre de sentarte en la ventana durante horas observando los pájaros con una concentración tan seria que nos hacía reír, como si estuvieras elaborando planes muy complicados que nunca ibas a ejecutar. Estos cinco años dejaron en la casa una quietud que todavía nos duele, porque ya no hay quién nos salude cuando llegamos, quién nos acompañe en los momentos solos, quién nos recuerde que existe esa forma tan particular de estar vivo que solo vos sabías tener.
Damián Ponce
20 de enero de 2026
Desde el primer momento se nota cuánto lo quisieron.
Valentina Rojas
5 de agosto de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Verónica Sosa
2 de marzo de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Santiago Vidal
4 de diciembre de 2024
Te mando fuerza. Sé lo que es.