
Bobby llegó a nuestras vidas en 2009 y durante seis años fue el primero en recibirnos en la puerta cada vez que volvíamos a casa, con ese entusiasmo que hacía que todo lo demás dejara de importar por un momento. Le encantaba perseguir las hojas en el patio los días de otoño y dormir acurrucado en nuestros pies mientras veíamos películas, como si supiera exactamente cuándo necesitábamos su presencia tranquila. Cuando se fue en 2015, dejó un silencio en la casa que aún sentimos, porque Bobby no era solo parte de nuestra rutina diaria sino de esa forma en que aprendimos a amar sin esperar nada a cambio.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →