
Boby llegó a nuestras vidas en 2008 y durante seis años nos despertó cada mañana con sus ruiditos ansiosos, pidiendo que le diéramos de comer mientras nos saltaba en los hombros con una energía que nos contagiaba sin falta. Te acordás de cómo se posaba en el respaldo del sofá para mirarnos mientras veíamos tele, como si fuera parte de la conversación, y cómo insistía en acompañarnos a la cocina porque sabía que ahí pasaban las cosas importantes de la casa. Desde que te fuiste en 2014 dejaste un silencio raro en las mañanas y un espacio vacío en el sofá que nadie puede llenar, pero tu manera de querernos sin pedir nada a cambio se quedó para siempre adentro nuestro.
Javier Cabrera
28 de diciembre de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Romina Ramos
23 de septiembre de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Javier Cabrera
14 de agosto de 2025
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Adrián Mendoza
5 de agosto de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Camila Quiroga
10 de diciembre de 2024
Descansa peludo. Fuiste muy amado.