
Boby fue nuestro confidente silencioso durante nueve años, ese gato que se sentaba en nuestras rodillas justo cuando más lo necesitábamos y ronroneaba como si supiera exactamente qué dolor había que calmar. Teníamos la costumbre de despertarnos con sus maullidos demandantes a las seis de la mañana y ese ritual que parecía fastidio se convirtió en la forma más hermosa de empezar cada día. Se fue dejando un vacío que no es falta de una mascota sino ausencia de alguien que vio crecer la familia desde adentro, testigo mudo de nuestras vidas durante cada estación.
Damián Ponce
19 de enero de 2026
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Cristian Muñoz
16 de noviembre de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Ezequiel Pereyra
9 de noviembre de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Tomás Giménez
14 de octubre de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Javier Cabrera
2 de agosto de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Carolina Aguilar
20 de junio de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Camila Quiroga
7 de abril de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Liliana Ruiz
9 de marzo de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.