
Bruno llegó a nuestras vidas en 2016 y durante quince años fue el que nos esperaba en la puerta cada tarde, ronroneando antes de que siquiera dijéramos hola, ese ritual cotidiano que nos devolvía a casa de verdad. Vos eras el que se tiraba al sol en la ventana de la cocina y nos observabas preparar la comida con esa paciencia que solo vos tenías, acompañándonos en cada momento sin necesidad de palabras. Dejaste un vacío en los rincones de esta casa que ningún otro ronroneo podrá llenar, Bruno, pero cada vez que vemos tu lugar favorito nos acordamos de lo bien que hiciste en quedarte con nosotros todo este tiempo.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →