
Canela llegó a nuestra casa en 2013 y durante diez años fue esa presencia que te recibía cada vez que cruzabas la puerta como si fueras lo más importante del mundo, con ese movimiento de cola que no paraba nunca y esos ojitos que brillaban de pura alegría. Tenía sus rituales que nos hicieron reír miles de veces, como cuando se tiraba en el piso boca arriba esperando que le hagas cosquillas en la panza, o cuando se metía en la cocina a la hora exacta en que empezábamos a cocinar porque sabía que algo rico se venía. La casa quedó demasiado silenciosa cuando Canela se fue en 2023, y ahora extrañamos esos paseos que nos obligaban a salir aunque fuera un día gris, esa forma de estar presente sin pedir nada más que un poco de atención y amor.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →