
Capi fue ese gato que se instalaba en nuestro regazo apenas nos sentábamos, ronroneando como motor mientras nos acompañaba en cada película de las noches de lluvia. Te acordás cómo se burlaba de nosotros cuando le cantábamos, moviendo la cola de un lado al otro como si dijera que éramos unos ridículos, pero igual volvía a ronronear. Desde que te fuiste en 2022, la casa suena diferente sin tus saltitos por las escaleras y sin ese maullido particular que dabas cuando querías que te abriéramos la ventana del patio.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →