
Cleo era esa clase de perro que te esperaba en la puerta cada vez que volvías, moviendo la cola como si fuera la primera vez que te veía en la vida, y sos consciente de que esa alegría genuina fue lo que más extrañás de ella. Tenía el ritual de acurrucarse entre vos y la almohada cuando llovía, temblando un poco, y vos aprendiste a dejarle ese espacio porque sabías que ahí se sentía segura y tranquila. Se fue en 2018 y dejó un silencio en esos lugares de la casa donde ella siempre estaba, un vacío que ninguna otra presencia logró llenar igual.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →