
Coco fue ese gato que se instalaba en nuestro regazo cada vez que nos sentábamos, ronroneando como motor mientras nos acariciaba la mano con su cabeza, transformando cualquier momento ordinario en algo especial que solo él sabía regalar. Te acordás cómo esperaba en la puerta cada tarde a que alguien llegara, saltando entre los brazos de quien cruzara el umbral como si llevara días sin vernos aunque hubiesen sido solo horas. Dejaste un silencio diferente en esta casa, uno que duele en los rincones donde solías dormir y en esos momentos tranquilos donde esperamos escuchar ese ronroneo que ya no va a volver, pero que llevamos adentro de una forma que no se borra.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →