
Conde nos enseñó que la vida se disfruta en los detalles pequeños: en el rayo de sol de la tarde, en ese rincón exacto de la casa donde te acostabas a esperar que alguien llegara, en los mimos a tu hora y no a la nuestra. Vos tenías la costumbre de seguirnos por toda la casa sin hacer ruido, como si fueras cuidando que estuviéramos bien, y esa manera tuya de ronronear cuando nos sentábamos a descansar era la mejor medicina que podíamos pedir. Te fuiste después de seis años que fueron demasiado cortos, y dejaste un vacío en estos rincones donde solías estar, en las rutinas que armamos juntos, en eso que nadie más llena.
Silvana Silva
18 de noviembre de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Daniela Ojeda
6 de julio de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Santiago Vidal
28 de junio de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Silvana Silva
6 de junio de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Facundo Acosta
3 de marzo de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Damián Ponce
25 de febrero de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Mónica Torres
22 de diciembre de 2024
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.
Camila Quiroga
12 de diciembre de 2024
Te mando fuerza. Sé lo que es.