
Conde fue nuestro pequeño filósofo nocturno que pasaba las tardes observándonos desde su refugio, como si guardara secretos que nunca nos reveló pero que de alguna manera compartía con su simple presencia entre nosotros. Tenías la costumbre de roer tus juguetes con una dedicación casi obsesiva, como si construyeras un mundo invisible que solo vos podías habitar, y esa rutina tranquila se convirtió en la banda sonora de nuestras noches durante estos ocho años. Te fuiste dejando un hueco que no es pequeño, ese espacio donde solíamos buscarte con la mano por la mañana y donde ahora solo queda el recuerdo de tu nariz temblando y tu curiosidad sin fin.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →