
Cuca llegó a nuestras vidas en 2017 y durante diez años fue la que nos enseñó que la felicidad estaba en los detalles más simples: en ronronear mientras nos acompañaba en la cocina, en dormir acurrucada en nuestras camas y en esos momentos donde se quedaba mirando por la ventana como si guardara secretos del mundo que solo ella conocía. Tenía ese don especial de saber exactamente cuándo necesitábamos su presencia, apareciendo entre nuestros brazos en esos días grises para recordarnos que todavía había calor en algún lado, y sus maullidos particulares se convirtieron en la banda sonora de nuestro hogar, tan inconfundibles que sabíamos qué quería decirnos con cada uno. Se fue en 2027 dejando un silencio que duele en las esquinas donde acostumbraba a estar, en la almohada de la cama, en la cocina a la hora de
Florencia Morales
15 de mayo de 2026
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Florencia Morales
9 de abril de 2026
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Javier Cabrera
24 de marzo de 2026
Siempre vive en quienes lo amaron.
Camila Quiroga
3 de marzo de 2026
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Cristian Muñoz
18 de enero de 2026
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Sandra Rodríguez
1 de enero de 2026
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Gonzalo Vargas
10 de octubre de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Javier Cabrera
22 de septiembre de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Daniela Ojeda
26 de mayo de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Federico Blanco
14 de abril de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Damián Ponce
1 de enero de 2025
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.