
Doki fue nuestro pequeño revoltoso que durante nueve años llenó la casa de saltos inesperados y de esa forma particular que tenía de frotarse contra nuestras manos cuando quería decirnos algo importante. Te acostumbraste a esperarnos en la puerta cada tarde y a compartir esos momentos tranquilos donde te acurrucabas en la falda mientras mirábamos televisión, como si fueras parte de cada conversación que teníamos. Desde que te fuiste en 2015 quedó un silencio en esos rincones de la casa donde vos solías estar, y aunque el tiempo pasa, todavía sentimos tu presencia cada vez que recordamos esas orejas alerta y esa energía inconfundible que solo vos tenías.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →