
Doki fue nuestro pequeño guardián de nueve años que dormía en los lugares más inesperados de la casa y nos despertaba cada mañana con sus ronroneos insistentes pidiendo que le abriéramos la puerta del patio. Vos eras experto en meterte en los cajones, en seguirnos de cuarto en cuarto sin perdernos de vista, y en ese arte particular de aparecer justo cuando alguien en la familia estaba triste para recostarse en nuestro regazo. La casa quedó extrañamente silenciosa cuando te fuiste, y todavía nos cuesta pasar por esos rincones donde vos pasabas las tardes sin esperar nada a cambio más que estar ahí con nosotros.
Hernán Reyes
5 de mayo de 2026
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Valentina Rojas
26 de abril de 2026
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Vanesa Ríos
2 de abril de 2026
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Agustina Ortiz
16 de febrero de 2026
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Julieta Ibáñez
18 de octubre de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Tomás Giménez
4 de septiembre de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Rodrigo Flores
2 de agosto de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Camila Quiroga
22 de diciembre de 2024
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.