
Doki fue siete años de mañanas en las que nos esperaba junto a la puerta con ese salto inconfundible, ese mismo que hacía cada vez que alguien volvía a casa como si fuera la primera vez que nos veía. Te encantaba perseguir las sombras en el patio durante las tardes de verano y dormías siempre en el mismo rincón de la cocina, ese lugar que ahora miramos sin saber qué hacer con tanto silencio. Dejaste una huella que no se borra, Doki, en cada rincón de la casa y en eso que llevamos adentro los que tuvimos la dicha de amarte.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →