
Duque llegó a nuestras vidas en 2017 y durante diez años fue el que se instalaba en nuestro regazo cada vez que nos sentábamos a leer, ronroneando como si fuera la tarea más importante del mundo, y ese ritual de quietud compartida se convirtió en lo que más extrañamos ahora. Vos eras de esos que te indignabas con los cambios, que protestabas cada vez que movíamos un mueble o llegaba alguien nuevo a casa, y esa terquedad tuya nos hacía reír porque sabíamos que bajo ese enojo estabas marcando territorio de lo que era verdaderamente tuyo. Te fuiste en 2027 dejando un silencio raro en los rincones donde solías esperar la comida, en la ventana donde vigilabas a los pájaros, y en esos momentos en que nos sentamos esperando sentir de nuevo ese calor que solo vos sabías dar.
Damián Ponce
8 de enero de 2026
Descansa peludo. Fuiste muy amado.
Sergio Leiva
6 de enero de 2026
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Rodrigo Flores
22 de noviembre de 2025
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Nicolás Fuentes
14 de noviembre de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Silvana Silva
5 de junio de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Verónica Sosa
9 de abril de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.