
Fue un regalo que no pedimos pero que agradecemos cada día. Nunca ladró sin razón y nunca se quedó sin razón para hacerlo feliz. Le gustaba quedarse en el sillón mirando la ventana como si esperara algo. Fue un honor compartir la vida con vos.
Vanesa J.
23 de julio de 2026
No hay palabras pero acá estoy.