
Fifi fue durante doce años el corazón de nuestra casa, ese ser que nos esperaba en la puerta con toda su alegría intacta cada vez que volvíamos, sin importar si nos habíamos ido cinco minutos o cinco horas. Vos eras experta en conseguir que nos riéramos con tus ocurrencias, como cuando te acercabas sigilosamente a robar migas de la mesa o cuando te metías debajo de las mantas en invierno dejando apenas tu nariz afuera. El silencio que dejaste en esos lugares donde siempre estabas, en la cama donde dormías, en ese rincón donde solías esperar a que alguien volviera, es un vacío que no se llena y que nos enseña cuánto amor real vivimos todos juntos.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →