
Fito llegó a nuestras vidas en 2012 y durante diez años nos enseñó que la felicidad estaba en las cosas simples, como ronronear en la falda mientras veíamos televisión o perseguir un hilo por toda la casa sin cansarse nunca. Te acostumbraste a esperarnos en la puerta cada vez que salíamos, y sos el único que sabía exactamente a qué hora teníamos que llegar a casa porque vos ya estabas ahí reclamando tu comida con ese maullido inconfundible que nadie más tenía. Dejaste un hueco en este hogar que ningún otro animal podría llenar, porque Fito eras vos, con tus manías, tus días de achuchones y tus otros días de libertad, formando parte de cada rincón de esta casa que hoy te extraña.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →