
Gatito fue ese gato que se te sentaba en la falda apenas te sentabas vos en el sillón, ronroneando como un motor que nunca se apagaba y mirándote fijo a los ojos como si supiera exactamente qué necesitabas en ese momento. Te seguía por toda la casa esperando que abrieras la heladera, saltaba a la mesada de la cocina sin importarle nada y dormía en el medio de la cama haciéndose el dueño del lugar, pero nadie se atrevía a echarlo porque su compañía era lo mejor que había. Se fue muy joven y dejó un vacío raro en la casa, ese silencio en la cocina cuando nadie venía a recibir con maullidos, ese sillón que quedó extrañamente vacío y esa forma de respirar más tranquila que vos le dabas y que ya no tenemos.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →