
Gordo fue esa presencia tibia en nuestras vidas durante catorce años, el que se sentaba en el regazo justo cuando más lo necesitábamos y ronroneaba como si supiera exactamente lo que pasaba en nuestro corazón. Te acordás de cómo se metía en la cocina cada vez que abríamos la heladera, o cómo dormía hecho un bollo en la silla que vos preferías, obligándote a buscar otro lado para sentarte y sonreír sin remedio. Se fue dejando un silencio rarísimo en casa, ese que notás más en las noches cuando falta ese ruido familiar de sus pasos en el pasillo, y ahora cada rincón guarda una memoria suya que va a estar con nosotros para siempre.
Diego Ramírez
17 de noviembre de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Patricio Carrizo
14 de noviembre de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Adrián Mendoza
10 de noviembre de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Vanesa Ríos
9 de octubre de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Ignacio Miranda
8 de octubre de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Micaela Molina
9 de mayo de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Rodrigo Flores
24 de abril de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Natalia Cruz
23 de enero de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.