
Gordo llegó a nuestras vidas en 2017 y durante dieciséis años fue el dueño absoluto de cada rincón de la casa, especialmente de la cocina donde te esperaba cada mañana con ese maullido inconfundible que pedía desayuno con la autoridad de quien sabe que no hay quién le diga que no. Te encantaba dormir en las piernas de quien estuviera en el sofá, ronroneando tan fuerte que parecía que la casa entera vibraba, y tenías ese hábito de caminar entre nuestros pies cuando caminábamos, casi como si quisieras asegurarte de que nadie se perdía en el camino. Gordo, en estos años sin vos la casa quedó en silencio, sin ese ruido de tus pasos en la madrugada ni esa forma tuya de insistir hasta lograr lo que querías, y aunque sabemos que tuviste una vida larga y plena junto a nosotros, la verdad
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →