
Mango llegó a nuestras vidas en 2014 y durante dieciséis años fue ese ser que nos esperaba en la puerta cada vez que llegábamos a casa, con ese particular modo tuyo de saltar y girar que nos hacía reír sin importar qué día fuera. Te acostumbraste a dormir en el sofá con la cabeza apoyada en nuestras piernas mientras mirábamos televisión, y esos momentos de quietud compartida se convirtieron en lo más sagrado de nuestros días. Cuando te fuiste en 2030 dejaste un silencio en la casa que todavía duele, pero también dejaste dieciséis años de ternura que nadie nos va a quitar nunca.
Ana García
21 de mayo de 2026
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Federico Blanco
2 de abril de 2026
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Santiago Vidal
3 de marzo de 2026
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.
Diego Ramírez
13 de enero de 2026
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Mónica Torres
13 de diciembre de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Leandro Gómez
5 de diciembre de 2025
Desde el primer momento se nota cuánto lo quisieron.
Facundo Acosta
3 de diciembre de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Carlos Suárez
1 de septiembre de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Pablo Castro
28 de julio de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Damián Ponce
27 de julio de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Gonzalo Vargas
20 de julio de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.