
Max fue trece años de saltos inesperados por la casa, de esas orejas que se movían al ritmo de nuestras voces y de la costumbre de venir a pedirme verdura a la cocina a la misma hora cada tarde como si tuviera reloj. Vos sos de esos que dejaban un vacío raro en los rincones donde solías quedarte quieto, observando todo con esa sabiduría silenciosa que solo los conejos saben tener. La casa sin tus movimientos suaves y sin ese ruido particular de tus dientes roendo se siente más silenciosa, pero cada vez que alguien habla de vos entre nosotros se ilumina todo de nuevo.
Daniela Ojeda
20 de enero de 2026
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Adrián Mendoza
12 de noviembre de 2025
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Vanesa Ríos
21 de abril de 2025
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Javier Cabrera
18 de marzo de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.