
Max fue nueve años de ronroneos en las tardes de lluvia, de esas manías que tenía de seguirnos de habitación en habitación como si fuera imposible estar lejos, y de esos ojos que nos miraban con una paciencia infinita mientras le contábamos nuestras cosas. Vos siempre necesitabas estar en el lugar exacto donde algo pasaba, ya sea en la cocina cuando preparábamos la comida o acurrucado entre nosotros cuando la casa se ponía triste, como si tuvieras un radar para saber cuándo necesitábamos tu presencia. La casa suena distinto ahora, más vacía en esos rincones donde solías esperar, y cada vez que alguien abre una puerta sin verte ahí nos damos cuenta de lo grande que era tu lugar en nuestras vidas.
Verónica Sosa
13 de enero de 2026
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Ana García
20 de noviembre de 2025
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.
Cristian Muñoz
10 de noviembre de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Julieta Ibáñez
7 de noviembre de 2025
Que hermoso homenaje. Merece cada palabra.
Santiago Vidal
1 de octubre de 2025
Con cariño desde lejos. Los abrazo.
Hernán Reyes
1 de junio de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Santiago Vidal
27 de abril de 2025
Desde el primer momento se nota cuánto lo quisieron.
Julieta Ibáñez
10 de febrero de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.