
Mia llegó a nuestras vidas en 2011 y durante catorce años fue esa presencia que te saludaba con el cuerpo entero temblando cada vez que volvías a casa, sin importar si habías estado afuera cinco minutos o toda la tarde. Te acordás de cómo se tiraba en la cocina mientras cocinábamos esperando que algo se cayera, o de esas siestas donde se metía entre nosotros en la cama y nos robaba toda la frazada sin que nos importara nada. Dejó un silencio en la casa que no sabemos bien cómo llenar, esos espacios donde esperábamos verla dormida en su rincón favorito, y nos cuesta entender que ya no está para recordarnos cada día qué significa estar en casa.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →