
Mia llegó a nuestras vidas en 2013 y durante quince años fue la que nos despertaba cada mañana con su forma particular de ronronear contra nuestras caras, exigiendo que abandonáramos la cama para comenzar el día juntos. Vos sos la que conocía cada rincón de la casa como nadie, la que se acostaba en la puerta de la cocina mientras cocinábamos y la que insistía en acompañarnos hasta la esquina cada vez que salíamos, como si quisiera cerciorarse de que volveríamos. Se fue en 2028 dejando un silencio particular en las mañanas, en esos pasillos que recorría, en la silla que era suya y que ahora nos duele mirar, porque Mia era el ritmo de nuestra casa y sin vos el tiempo suena distinto.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →