
Milonga fue esa presencia constante que nos esperaba en la puerta cada vez que llegábamos, saltando con una alegría tan genuina que parecía como si no nos hubiera visto en años, aunque apenas hubieran pasado minutos. Vos tenías tus rituales sagrados: las tardes en el patio bajo el sol, tus paseos por las mismas calles de siempre donde ya te conocían todos, y ese momento antes de dormir cuando te acercabas a cada uno de nosotros para recibir tu caricia. Dejaste un silencio en esta casa que duele más que cualquier palabra, un espacio vacío en nuestros días que ningún otro momento logra llenar como lo hacías vos durante estos dieciséis años de vida compartida.
Liliana Ruiz
21 de mayo de 2026
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Natalia Cruz
27 de abril de 2026
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
María González
20 de abril de 2026
Descansa peludo. Fuiste muy amado.
Ignacio Miranda
13 de abril de 2026
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Pablo Castro
26 de marzo de 2026
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Cristian Muñoz
7 de enero de 2026
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Damián Ponce
16 de diciembre de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Pablo Castro
11 de septiembre de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Claudia Pérez
14 de agosto de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Cecilia Correa
8 de agosto de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Javier Cabrera
23 de julio de 2025
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Gustavo Medina
28 de marzo de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Javier Cabrera
23 de febrero de 2025
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Martín Zamora
22 de diciembre de 2024
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.