
Nala llegó a nuestras vidas en 2015 y durante catorce años fue la razón de nuestras tardes en el parque, esas donde vos insistías en que diéramos una vuelta más aunque estuviéramos cansados, y siempre encontrabas la manera de hacernos sonreír con tu forma particular de saludar a cada persona que pasaba. Te acostumbrabas a esperar en la ventana cada vez que alguno se iba, y cuando volvía eras la primera en notar si alguien llegaba triste o preocupado, entonces te recostabas sin hacer bulla hasta que todo estuviera mejor. Dejaste un vacío que ningún otro perro podría llenar porque vos no eras un perro cualquiera, eras Nala, la que aprendió a abrir puertas, la que dormía en los pies de la cama de quien más la necesitaba, la que nos hizo mejores personas durante estos catorce años.
Mónica Torres
19 de mayo de 2026
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Hernán Reyes
4 de mayo de 2026
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Damián Ponce
25 de abril de 2026
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.
Mariano Campos
6 de septiembre de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Claudia Pérez
13 de agosto de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Ana García
11 de mayo de 2025
Con cariño desde lejos. Los abrazo.
Micaela Molina
9 de marzo de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.