
Nala llegó a nuestra casa en 2017 y desde ese primer día te convertiste en el alma de cada rincón, con tu costumbre de seguirnos de habitación en habitación como si temieras que nos perdiéramos sin vos. Te recordamos por esas tardes donde te tumbabas al sol con los ojos entrecerrados, respirando profundo, como si supieras exactamente dónde encontrar la paz que todos buscamos. Estos ocho años dejaron huellas invisibles pero enormes en nuestras vidas, y ahora cada silencio en la casa duele porque no está el sonido de tus pasos, ese ruido cotidiano que fue la banda sonora de nuestras mejores días juntos.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →