
Negrito fue nuestro pequeño despertador de madrugada, ese que se ponía a roer y a corretear por su rueda justo cuando nos íbamos a dormir, y que de alguna manera se transformó en parte de nuestros rituales nocturnos más queridos. Sos el que nos enseñó que los abrazos más cálidos vienen en paquetes diminutos, que te acurucabas en nuestras manos como si fuera el lugar más seguro del mundo y nos miraba con esos ojitos que parecían preguntarnos qué seríamos de la vida sin su compañía diaria. Durante doce años llenaste cada rincón de nuestra casa con una energía que ahora dejó un silencio diferente, ese en el que nos damos cuenta de que te llevaste con vos las noches de risas viendo tus travesuras y las mañanas tranquilas en las que simplemente sabíamos que vos estabas ahí.
Florencia Morales
15 de mayo de 2026
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Roberto Herrera
21 de abril de 2026
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Julieta Ibáñez
19 de diciembre de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Romina Ramos
22 de noviembre de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Micaela Molina
11 de julio de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Damián Ponce
15 de febrero de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Cristian Muñoz
15 de diciembre de 2024
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.