
Nemo llegó a nuestra casa en 2014 y durante cinco años nos despertaba cada madrugada con el sonido de su ruedita, como si tuviera urgencia de contarnos sus aventuras nocturnas mientras nosotros dormíamos. Vos eras un pequeño explorador que no podías estar quieto ni un segundo, siempre buscando nuevas rutas por tu jaula, robando migajas de pan que escondías en lugares imposibles de encontrar. Desde que te fuiste en 2019 la casa quedó demasiado silenciosa por las noches y nos dimos cuenta de que habíamos aprendido a vivir esperando ese ruido que nos recordaba que estabas ahí, existiendo con toda tu intensidad.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →