
Nemo llegó a nuestras vidas en 2010 y durante catorce años fue esa presencia constante que nos recibía con entusiasmo cada vez que abríamos la puerta, como si fuera la primera vez que nos veía. Te acordás de cómo se tiraba al piso para que le rascáramos la panza, o cómo acompañaba a cada uno de nosotros a diferentes rincones de la casa buscando estar cerca, siempre atenta a nuestros movimientos y estados de ánimo. Se fue en 2024 dejando un vacío enorme en las rutinas diarias, en esos paseos que formaban parte de nuestro ritmo, en la quietud de las tardes que ahora pesan diferente sin su respiración cerca.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →