
Oso llegó a nuestras vidas en 2012 trayendo esa forma peculiar de saludar que tenía, saltando en círculos cada vez que abríamos la puerta, como si celebrara que volviéramos a encontrarnos aunque fuera después de minutos. Durante once años fue testigo silencioso de nuestros días, ese ser que se acercaba sin pedir nada más que estar cerca cuando las cosas se ponían difíciles, y que llenaba los momentos ordinarios con su manera única de observar el mundo desde su rincón favorito. Cuando te fuiste en 2023 dejaste un vacío que se siente en la casa, en esos instantes donde todavía buscamos tu presencia, en la costumbre de mirarte aunque ya no estés, en el silencio que antes quebraban tus movimientos cotidianos.
Martín Zamora
23 de marzo de 2026
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.
Natalia Cruz
6 de diciembre de 2025
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Javier Cabrera
24 de noviembre de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Roberto Herrera
1 de octubre de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Cristian Muñoz
1 de julio de 2025
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.
Mariano Campos
28 de junio de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Carolina Aguilar
17 de mayo de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Claudia Pérez
28 de diciembre de 2024
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Daniela Ojeda
28 de diciembre de 2024
Te mando fuerza. Sé lo que es.