
Pelado era ese conejo que te seguía por toda la casa saltando como si estuviera celebrando cada uno de nuestros movimientos, y que se acomodaba en el sofá entre nosotros para ronronear mientras mirábamos tele. Tenía la costumbre de mordisquear los cables y las plantas con una dedicación que nos sacaba carcajadas, y nos obligaba a estar siempre pendientes de dónde estaba metiendo la nariz. Se fue en 2018 dejando un silencio raro en la casa, ese silencio donde ya no escuchabas sus saltos por los pasillos ni sentías su peso tibio en las piernas cuando te dormías en el sillón.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →