
Pelusa llegó a nuestras vidas en 2009 y durante dieciséis años fue ese ser que nos esperaba en la puerta cada vez que volvíamos, que ronroneaba mientras nos veía preparar el desayuno y que tenía la costumbre de dormir en el medio de la cama sin importar cuánto lo corriera. Vos eras la que nos enseñaba a bajar la velocidad, a sentarnos sin hacer nada más que acariciarte y mirar por la ventana, a entender que la vida no necesitaba tanto ruido para ser plena. Te vas dejando un vacío que no se llena, porque no hay otro cuerpo tibio que se acurruque así en nuestros brazos, ni otra mirada que nos vea como vos lo hacías, como si fuéramos lo más importante del mundo.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →