
Pichi fue ese gato que se metía en la cama a los pies nuestros cada madrugada, ronroneando como motor viejo mientras nosotros dormíamos, y que desaparecía durante el día para reaparecer exactamente a la hora de la comida maullando con una urgencia que parecía cómica. Durante diez años nos enseñó que el cariño felino no es efusivo sino silencioso, esos momentos cuando se frotaba contra nuestras piernas o se sentaba a observarnos desde el respaldo del sofá sin pedir nada, sólo estando ahí con nosotros en los días normales y en los difíciles. Lo que más extrañamos no es una cosa sino el vacío de sus costumbres, esa ausencia de sus pasos nocturnos en el pasillo, de su manera particular de pedirle permiso a nadie para subirse a los muebles, de verlo dormitar bajo el sol de la ventana como si el tiempo no fuera con él
Fernanda Vega
27 de mayo de 2026
Un beso enorme. Fuerza.
Santiago Vidal
2 de abril de 2026
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Agustina Ortiz
15 de diciembre de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Gonzalo Vargas
21 de octubre de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Carolina Aguilar
14 de junio de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Damián Ponce
7 de junio de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Tomás Giménez
11 de abril de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Camila Quiroga
3 de abril de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Julieta Ibáñez
27 de marzo de 2025
Fue muy afortunado de tenerlos. Y ustedes de tenerlo.
Cristian Muñoz
14 de marzo de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
María González
19 de febrero de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Fernanda Vega
10 de febrero de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Leandro Gómez
24 de diciembre de 2024
Un beso enorme. Fuerza.
Lucía Delgado
7 de diciembre de 2024
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.