
Poroto llegó a nuestras vidas en 2008 y durante cinco años nos despertó cada madrugada con sus rueditas, corriendo como si tuviera los mayores secretos del mundo guardados en sus mejillas. Te acordás de cómo se paraba en las patas traseras cuando le dabas una semilla, mirando con esa curiosidad infinita que te hacía sentir que realmente nos estaba evaluando a nosotros. Cuando Poroto se fue en 2013, dejó vacío ese rinconcito de la habitación donde dormía, y ahora cada vez que escuchamos a un hámster en la tele nos acordamos de vos y de esas noches compartidas juntos.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →