
Poroto fue dieciséis años de alegrías simples: las carreras por el patio al atardecer, esos momentos donde se tiraba al piso pidiendo que le rascáramos la panza sin vergüenza alguna, y cómo sabía exactamente cuándo necesitábamos un poco de su presencia tranquila en el sofá. Te acordás cómo esperaba cada mañana en la puerta de la cocina a que alguien bajara, con esa forma que tenía de mirarnos como si fuera lo más importante del día que por fin estuviéramos despiertos y juntos de nuevo. Se fue dejando un silencio raro en la casa, ese que duele porque ahora no está ese aliento, esa forma de seguirnos por los pasillos, ese alma que sin pedir nada nos enseñó qué significa amar sin condiciones.
Mónica Torres
8 de mayo de 2026
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Ana García
18 de abril de 2026
Descansa peludo. Fuiste muy amado.
Leandro Gómez
9 de marzo de 2026
Que hermoso homenaje. Merece cada palabra.
Susana López
5 de febrero de 2026
Siempre va a estar presente en los mejores momentos que vivieron juntos.
Leandro Gómez
5 de enero de 2026
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Claudia Pérez
26 de diciembre de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Verónica Sosa
10 de diciembre de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Facundo Acosta
14 de noviembre de 2025
Con cariño desde lejos. Los abrazo.
María González
13 de agosto de 2025
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Hernán Reyes
11 de agosto de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Federico Blanco
22 de abril de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Federico Blanco
3 de marzo de 2025
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Patricia Díaz
6 de enero de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.