
Puma llegó a nuestra casa en 2017 como un pequeño terremoto de alegría y durante cinco años nos enseñó que la felicidad verdadera estaba en las cosas simples, como perseguir una pelota hasta el cansancio o dormir acurrucado en el sofá mientras nos mirabas con esos ojos que decían todo lo que sentías. Tenías ese don de saber cuándo estábamos tristes y te acercabas sin pedir nada, solo para estar ahí, y también eras el primero en celebrar cada regreso a casa como si fuera el acontecimiento más importante del mundo. Cuando te fuiste en 2022 se fue con vos una forma de amar que no sabíamos que existía, dejando un silencio en la casa que todavía duele y recuerdos tan vivos que cualquier día podemos sentir tus pasos, tu respiración y ese calor inconfundible de tu presencia.
Mónica Torres
27 de febrero de 2026
Con cariño desde lejos. Los abrazo.
Leandro Gómez
13 de febrero de 2026
Un fuerte abrazo. El amor que le dieron fue enorme.
Gonzalo Vargas
28 de diciembre de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Patricia Díaz
27 de diciembre de 2025
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Carolina Aguilar
6 de octubre de 2025
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Valentina Rojas
12 de septiembre de 2025
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Carolina Aguilar
9 de septiembre de 2025
Siempre vive en quienes lo amaron.
Susana López
8 de julio de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Hernán Reyes
22 de abril de 2025
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Ignacio Miranda
18 de abril de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Diego Ramírez
28 de febrero de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Micaela Molina
9 de febrero de 2025
El amor que se da siempre vuelve. Un abrazo.
Daniela Ojeda
28 de diciembre de 2024
Que hermoso homenaje. Merece cada palabra.
Federico Blanco
27 de diciembre de 2024
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.