
Rayo nos enseñó a vivir lento, a disfrutar cada momento en la terraza mientras tomábamos mate y vos le dabas lechuga con esa paciencia infinita que solo vos tenías con él. Te acordás cómo se acercaba cada vez que escuchaba la puerta, como esperando que fuera alguien especial, y cómo metía la cabeza en su casita cuando quería que le dejáramos en paz pero seguía mirando desde adentro. Dejaste un vacío en las rutinas de la casa que ninguno de nosotros sabía que tenía, porque vivir con vos durante tanto tiempo fue simplemente la normalidad más hermosa que conocimos.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →