
Rex llegó a nuestras vidas en 2008 y durante diez años nos enseñó que la felicidad podía encontrarse en las cosas más simples, como saltar alrededor de la casa al atardecer o buscar nuestras manos para que lo acariciemos con esa suavidad que solo él sabía pedir. Era un compañero de rutinas, esos momentos donde esperaba a que llegáramos a casa para recibir su comida o se acercaba sin hacer ruido para dormir cerca de nosotros, recordándonos en cada gesto que estaba ahí, presente, siendo parte de nuestros días sin pedir nada a cambio. Hoy el silencio en esos lugares donde Rex solía estar nos dice que algo irreplaceable se fue, pero sus diez años en nuestra familia dejaron una marca tan profunda que cada recuerdo suyo sigue siendo nuestro tesoro más preciado.
Claudia Pérez
24 de abril de 2026
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Ezequiel Pereyra
21 de abril de 2026
Que lindo fue tenerlo aunque haya sido poco tiempo.
Cecilia Correa
4 de marzo de 2026
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Federico Blanco
12 de febrero de 2026
Descansa peludo. Fuiste muy amado.
Ignacio Miranda
11 de enero de 2026
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Facundo Acosta
2 de julio de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Sandra Rodríguez
15 de marzo de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →