
Rex fue once años de alegrías simples: esos paseos a la mañana donde nos esperaba ansioso junto a la puerta, saltando como si fuera la primera vez, y las tardes en el patio donde se echaba al sol con esa tranquilidad que solo él sabía tener. Te acordabas de cada uno de nosotros cuando llegábamos a casa, recibiendonos con una energía que no tenía edad, y aunque los años pasaron, vos nunca dejaste de ser ese perro que quería estar en el mismo lugar donde estábamos nosotros, aunque fuera solo descansando. Desde que te fuiste en 2017 quedó un silencio raro en las mañanas, ese vacío junto a la puerta que ya no escucha tus pasos, y aunque pase el tiempo seguimos viendo tu huella en cada rincón de la casa donde viviste con nosotros once años de genuina felicidad.
Roberto Herrera
27 de mayo de 2026
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Damián Ponce
12 de febrero de 2026
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Natalia Cruz
8 de febrero de 2026
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Natalia Cruz
6 de enero de 2026
Qué difícil es perder a un compañero así. Un abrazo enorme.
Vanesa Ríos
6 de noviembre de 2025
Gracias por compartirlo con nosotros aunque sea un poco.
Verónica Sosa
7 de agosto de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.