
Rey llegó a nuestras vidas en 2018 trayendo esa alegría de quien descubre cada rincón del hogar como si fuera el primer día, y durante una década nos despertó cada mañana con su entusiasmo contagioso de querer estar exactamente donde estuviéramos nosotros, sin importar la hora ni la actividad. Vos eras de esos que se acostaba sobre nuestros pies cuando algo andaba mal, como si supieras que necesitábamos tu peso tranquilo ahí, y nos enseñaste que la mejor forma de vivir es con esa curiosidad de cachorro aunque pasen los años. La casa se quedó en silencio el día que te fuiste, y descubrimos que la risa de los chicos sonaba diferente sin tu ladrido de bienvenida, que las tardes eran más grises y que el amor que diste durante diez años dejó cicatrices hermosas que duelen de la manera más dulce.
Roberto Herrera
16 de mayo de 2026
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Hernán Reyes
5 de marzo de 2026
Qué difícil. Solo sé que lo amaron mucho y eso es todo.
Carolina Aguilar
28 de febrero de 2026
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.
Gonzalo Vargas
7 de enero de 2026
Los animales nos dejan tan rápido y nos marcan para siempre.
Tomás Giménez
26 de noviembre de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Gustavo Medina
17 de octubre de 2025
Un beso enorme. Fuerza.
Santiago Vidal
19 de febrero de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.