
Rocco tenía la costumbre de esperarnos en la puerta cada vez que salíamos, y cuando volvíamos era como si hubiera pasado una eternidad, saltando y gimiendo de pura alegría sin importarle nada más en el mundo. Vos eras el que nos sacaba a pasear por las mañanas sin falta, el que se tiraba en nuestras camas sin pedir permiso y el que nos obligaba a sonreír incluso en los días más grises. Desde que te fuiste en 2020, la casa quedó más silenciosa y los paseos perdieron su sentido, pero nos llevamos la suerte de haberte tenido acá, respirando junto a nosotros todos esos años.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →