
Rocky llegó a nuestras vidas en 2016 y durante dieciséis años fue esa presencia que te esperaba en la puerta cada vez que volvías, ese aliento cálido en las noches difíciles y esa forma de apoyar su cabeza en tu rodilla cuando algo te dolía sin que tuvieras que decir nada. Le encantaba perseguir las sombras en el patio al atardecer, dormía apilado en el sofá entre nosotros mientras veíamos películas, y tenía ese vicio de robar medias que nos hacía reír incluso cuando estaba furioso por sus travesuras. Se fue en 2032 dejando un silencio en la casa que no sabemos cómo llenar, ese vacío en la rutina de cada mañana y la certeza de que nunca vamos a conocer otro corazón tan fiel, tan presente, tan completamente Rocky.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →