
Rufo fue ese perro que esperaba en la ventana cada tarde a que llegáramos, saltando y gimiendo de felicidad de una manera que hacía imposible tener un mal día. Te acordábamos que te encantaba robar medialunas de la mesa del desayuno y salir corriendo por toda la casa como si hubieras cometido el crimen del siglo, con esa culpa dibujada en la cara que nos hacía reír a pesar del enojo. Estos diez años dejaste una marca tan profunda en cada rincón de la casa y en nuestros corazones que todavía escuchamos tus pasos en el pasillo y sentimos tu ausencia en cada momento que compartimos.
Agustina Ortiz
18 de mayo de 2026
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Claudia Pérez
28 de febrero de 2026
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Patricia Díaz
12 de enero de 2026
Que descanse en paz. Fue muy querido.
Diego Ramírez
11 de agosto de 2025
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Facundo Acosta
26 de julio de 2025
Un abrazo fuerte. El dolor de perder a un compañero es enorme.
Mariano Campos
15 de julio de 2025
Siempre lo voy a recordar. Un beso grande.
Romina Ramos
20 de mayo de 2025
Estos peluditos se llevan un pedazo del corazón.
Micaela Molina
9 de abril de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Ignacio Miranda
26 de febrero de 2025
Qué hermosa historia. Qué suerte la de esa familia.
María González
1 de enero de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.