
Rufo llegó a nuestras vidas en 2011 y durante cinco años nos despertó cada mañana con sus movimientos nerviosos en la pecera, como si supiera exactamente cuándo poníamos el despertador y quisiera ganarnos de mano. Te observábamos durante horas mientras nadabas en círculos, a veces detenido mirando hacia afuera como pensando en quién sabe qué misterios, y eso nos enseñó que la paciencia y la tranquilidad tenían su propia belleza. Desde que te fuiste en 2016 dejaste un silencio particular en la casa, ese que solo notan quienes vivieron esperando ver a alguien querido hacer sus pequeños rituales cada día.
Leandro Gómez
19 de mayo de 2026
Un beso enorme. Fuerza.
Natalia Cruz
6 de junio de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Patricio Carrizo
27 de abril de 2025
Esos ojos que te miraban con todo el amor del mundo. Eterno.
Sergio Leiva
6 de abril de 2025
Cuánto amor en tan poco tiempo. Gracias por compartirlo.
Diego Ramírez
9 de febrero de 2025
Los que amamos a los animales sabemos lo que cuesta despedirse.
Hernán Reyes
7 de febrero de 2025
Un abrazo. No hay palabras para este dolor.
Cristian Muñoz
2 de diciembre de 2024
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.