
Simba fue ese gato que nos esperaba cada tarde en la puerta, ronroneando antes de que termináramos de abrir, y que dormía acurrucado en nuestro regazo mientras veíamos televisión como si fuera lo más importante del mundo. Vos sos el que nos enseñó a entender el silencio, a saber cuándo necesitábamos tu presencia sin pedirlo, y a encontrar paz en esas tardes tranquilas donde todo lo que importaba era escuchar tu ronroneo mientras el tiempo pasaba diferente. Trece años de tu vida quedaron marcados en cada rincón de esta casa, en esa almohada donde dormías, en esos muebles que vos elegiste como tuyo, y en nuestros corazones donde dejaste un vacío que no va a llenar ningún otro animal.
Sé el primero en dejar un mensaje
✓ Chat en tiempo real
✓ Grupos temáticos por raza y ciudad
✓ Compartir en WhatsApp, Instagram
✓ Hasta 20 fotos
$9.500 / mes
Mejorar a Prueba Comunidad →