
Simba fue esos catorce años de tardes compartidas en el patio, de esperas pacientes a la puerta cuando nos íbamos y de ese particular modo que tenía de apoyar la cabeza en nuestras piernas para decirnos sin palabras que estaba ahí con nosotros. Te acordás de cómo se dormía en la cocina mientras cocinábamos, cómo te seguía de cuarto en cuarto como si fueras lo más importante del mundo, y esa costumbre tuya de rasguñar la puerta cuando el clima cambiaba porque sabías que alguien iba a llegar pronto. Dejaste un silencio en la casa que ninguno sabe cómo llenar todavía, ese vacío que te buscamos sin pensar cuando abrimos la puerta, y la certeza de que los años no van a hacer que olvidemos lo que significó tenerte con nosotros.
Hernán Reyes
24 de marzo de 2026
Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo vamos a recordar siempre.
Verónica Sosa
22 de marzo de 2026
Te mando fuerza. Sé lo que es.
Marcos Benítez
17 de noviembre de 2025
Que en paz descanse. Se merecía todo lo bueno.
Silvana Silva
10 de septiembre de 2025
Acompañamos en el dolor. Un abrazo.
Patricia Díaz
22 de julio de 2025
Siempre en nuestros corazones. Qué suerte haber podido conocerlo.
Diego Ramírez
23 de marzo de 2025
No sé qué decir, solo que estoy acá y los abrazo.